La nutrición en los adultos más grandes es sinónimo de salud y confort a grado físico y mental. Y es que los alimentos que conforman la dieta tienen la posibilidad de contribuir a prevenir patologías y retrasar el envejecimiento celular.

En este periodo de la vida es en especial fundamental cuidarse con los alimentos que se consumen y garantizar obtener todos los nutrientes que se necesitan para asegurar el mayor confort en las ocupaciones cotidianas.

Existe un gran problema de malnutrición en los adultos más grandes que no ingieren ciertos nutrientes claves gracias a inconvenientes de hambre, problemas en el momento de ingerir, inconvenientes en la preparación de comidas, déficit en la absorción de nutrientes o un incremento de las necesidades energéticas como podría ser en la situación de individuos con patología de Parkinson.

En la dieta de los más grandes los frutos secos tienen la posibilidad de dar varios beneficios para su salud. En esta categoría de alimentos tenemos la posibilidad de hallar variedades como almendras, pistachos, nueces, anacardos, avellanas, etcétera.

Además de ser alimentos deliciosos, son una fuente fundamental de proteína vegetal y ácidos grasos monoinsaturados como el Omega 3, que son primordiales para conservar el cuerpo en buenas condiciones con el paso del tiempo.

Algunos de los resultados positivos de los frutos secos en la ingesta de alimentos de los adultos más grandes:

Cuidan la salud del corazón

La mayor parte de los frutos secos tienen dentro minerales como el potasio y bastante bajo contenido de sodio (siempre que se consuman sin sal).

Esta mezcla es ideal para conservar los niveles de presión arterial estables y de esta forma evadir la aparición de ataques cardíacos. Por ende, los frutos secos son primordiales en la ingesta de alimentos de adultos más grandes que padezcan hipertensión.

Además, los frutos secos tienen dentro Omega-3, que ayuda a regular el colesterol en sangre y a conservar el buen flujo circulatorio, debido a que ayudan a que los vasos sanguíneos se mantengan en buen estado.

Cuidan los huesos y músculos

Los frutos secos son ricos en minerales como el calcio, potasio y magnesio. Esta conjunción poderosa ayuda a fortificar y contribuir en la mineralización de nuestros propios huesos, previniendo patologías como la osteoporosis. Además, su contenido de magnesio y proteína vegetal disminuye los calambres musculares y beneficia la regeneración de los músculos luego de un día de actividad.

Por otro lado, ciertos frutos secos como la nuez, además tienen características antiinflamatorias, favoreciendo la salud de las articulaciones y combatiendo de esta forma los indicios de patologías como la artritis reumatoide.

Aportan nutrientes para la dermis y el pelo

A lo largo de la tercera edad, es bastante común que empiecen a aparecer afecciones de la dermis, debido a que la producción de colágeno y elastina se ve perjudicada con el paso de los años.

Nuestro cuerpo requiere obtener dichos nutrientes y puede conseguirlos por medio de frutos secos como las almendras, que cuentan con elevados niveles de proteína y vitamina E.

Esta vitamina es primordial para el cuidado de la dermis, pelo e inclusive para fortificar los dientes, que además se ven bastante dañados a lo largo de la edad avanzada. Los anacardos además son excelentes para contribuir en la formación de colágeno.

Son poderosos antioxidantes para nuestras propias células

En edades avanzadas es fundamental consumir alimentos antioxidantes ya que retrasan el envejecimiento celular y previenen el mal que generan los radicales libres a los que nuestro cuerpo se plantea. Los frutos secos tienen dentro antioxidantes como la vitamina E y Selenio que ayudan a conservar nuestro organismo en buen estado y a prevenir patologías degenerativas como el cáncer.

Fuente de energía y grasas saludables

Las grasas saludables son fundamentales para la ingesta de alimentos de los más grandes, con el fin de otorgarles la energía y vitalidad que requieren. Para este objetivo, los frutos secos son excelentes pues tienen dentro grasas poliinsaturadas que, además, ayudan al organismo a absorber las vitaminas liposolubles.

Favorecen el sistema nervioso y la memoria

Los frutos secos como las nueces y las avellanas son ideales para mejorar el sistema nervioso, en lo que el pistacho te ayuda a conservar la estabilidad hormonal. Esto beneficia la salud del cerebro y optimización el estado de ánimo, además de optimizar los procesos cognitivos de aprendizaje y memoria.

Su contenido de fósforo y magnesio es primordial para conservar la salud del cerebro. Así, los frutos secos son socios de la ingesta de alimentos geriátrica para prevenir patologías como el Alzheimer y la demencia cognitiva.

Ayudan a conservar un peso sano

Para los adultos más grandes es primordial conservar un peso sano, pues la obesidad complica y crea distintas enfermedades como podría ser la diabetes o las molestias en articulaciones y espalda. Además, frutos secos como las nueces brasileñas ayudan a equilibrar la tiroides.

Por consiguiente, el contenido de fibra presente en los frutos secos además de regular el tránsito intestinal y prevenir el estreñimiento, conserva un peso sano al ocasionar un impacto saciante y combatir la ansiedad.