Generalmente, hay un ‘revival’ de los 2000, y de lo sexi, más alegría en el momento de enseñar piel.

Hay muchas ganas de verano. De sol, de playa, de siesta en la tumbona o bajo el chambao, de volver a viajar… y de que este año, debido a las vacunación masiva en marcha, nuestras vidas y vacaciones vuelvan a parecerse a las de a.C., ya saben, las de anteriormente del coronavirus.

Primavera fue como un calentamiento para ir fichando las tendencias que se vienen con la canícula. Se nota un interés efervescente por modificar los tonos grises por colores más alegres. Hay deseos de volver a comenzar, de renovar nuestro armario.

Por su puesto, hay básicos que son tendencia todos los veranos -el vestido lencero negro, los ‘shorts’ vaqueros ‘paperbag‘, una camisa blanca o unas sandalias de tiras negras no tienen la posibilidad de faltar-, pero después están las apuestas de temporada que lanzan las firmas con el objeto de que sean los ‘looks’ preferidos de la calle y de las postales estivales.

Amén de los vestidos largos ‘oversize‘ y los monos cortos, que llevan semanas ganando en los escaparates, estas son varias de las tendencias en ropa, calzado y complementos de dama que más van a ganar los siguientes meses. Generalmente, hay un ‘revival’ de los 2000, y de lo sexi, más alegría en el momento de enseñar piel.

¡Viva el pastel! (y si es rosa, mejor)

Los tonos pastel, más que nada los que recuerdan a un helado o sorbete -rosa, malva, frambuesa, menta, piña, limón…- se encuentran presentes en una infinidad de prendas de esta temporada. Además de dulces, combinan con todo. Son colores que evocan la armonía que añorábamos.

El ‘baby blue‘, el lila y el verde menta, aparecen junto al ya exitoso rosa pálido, con el mismo grado de protagonismo. Los equipamientos en estas tonalidades van a partir de bolsas, pañuelos, joyas y zapatos que, en ‘looks‘ monocromáticos, aligeran la figura y le brindan un toque cándido.

Como partes personales aportan alegría y diversión sin descuidar la elegancia y pulcritud. Entre todos, el pastel rosa es el relevo perfecto a los ‘looks‘ de color crema, marrones y negros del invierno. El romanticismo rosa se apodera de la temporada.

Vaqueros blancos (con Converse, de nota)

Ha llegado la hora de retener los ‘mom jeans‘ azules hasta la siguiente temporada. El verano es el momento de los blancos. Mejor de tiro elevado, anchos y corte ‘cropped‘.

La experta en tendencias Nuria Blanco apuesta por los de cintura alta y composición tipo cargo. Un diseño perfecto para marcar talle y estilizar a partir de la comodidad. Los de corte tobillero son ideales para llevar con sandalias. Y con zapatillas tipo Converse es la mezcla más amada por las ‘influencers‘.

Biquinis de secano

Bella Hadid es una de las famosas que está rescatando tendencias de finales de los 90 e inicios de los 2000. Ha sido de las primeras en recobrar los ‘crop tops‘ minúsculos para lucir abdominales con el buen tiempo.

Desde el ‘underboob‘ hasta los cruzados y los de mariposa, esta clase de prenda va a ser uno de los ‘must‘ del verano. Y no solo para ir de festivales.

Atrapadas en mallas y redes

Es una de las modas de este verano heredadas de la época de las enormes ‘tops‘ de los 90, que vuelve renovada y para apropiarse de varios de los ‘outfits‘ que observaremos próximamente en las calles.

Los tejidos de red y malla a modo de jerséis y ‘tops‘ ajustados, mini capas o vestidos pedirán paso en cada una de esas que gustan de llamar la atención y mostrar una reacción más audaz frente a la vida.