Tras meses de PCR masivas para combatir la pandemia de coronavirus, las autoridades sanitarias a lo largo del mundo han apostado en las últimas semanas por unas pruebas de antígenos más rápidas y económicas para detectar casos positivos.

Y en este escenario de detección, también hay pruebas serológicas. PCR, prueba de antígenos o prueba serológica: ¿cuál elegir y cuándo?.

A continuación examinamos las diferencias entre unas pruebas y otras:

PCR

Las pruebas de PCR consisten en una muestra nasofaríngea a través de hisopados rápidos que indica si el individuo tiene síntomas de covid-19 o es asintomático. También se utilizan para encuestas de población.

Es la prueba de referencia que permite un diagnóstico definitivo de la infección. Los resultados se obtienen por un período de entre 24 y 72 horas. Si la persona afectada es positiva, recibirá una llamada del personal sanitario.

Prueba de Antígeno

La prueba de antígeno, o prueba rápida, también se realiza mediante una prueba nasofaríngea. Está indicado para los casos en los que existan síntomas de la enfermedad y debe realizarse antes del quinto día de su aparición.

La ventaja de esta prueba es su rapidez: los resultados se obtienen en 20 minutos. Si el resultado es positivo, es seguro que la persona está infectada y también presenta un alto riesgo de infección. Sirve así para identificar muy bien a las personas «infecciosas».

Según Salut, la sensibilidad de estas pruebas rápidas está entre el 96% y el 97%.

Aunque las pruebas de coronavirus más confiables siguen siendo la PCR, uno de los beneficios de los antígenos es que ayudan a aliviar el sistema al evitar que el paciente sintomático se confine en casa mientras espera el resultado de la prueba.

Los antígenos también tienen desventajas. Por ejemplo, en personas asintomáticas, «no se ha demostrado su fiabilidad». «Si la sospecha clínica es alta y el antígeno es negativo, tenemos que hacer una PCR», dijo Judit Villar, doctora en enfermedades infecciosas del Hospital Del Mar en Barcelona.

La prueba serológica consiste en una muestra de sangre. Se realiza bajo criterio médico y no se utiliza como único método diagnóstico, sino para detectar anticuerpos de una infección previa o una posible infección activa. En este último caso, este posible positivo debe ser confirmado por otra prueba diagnóstica.

Los resultados se obtienen en un período de entre 24 y 72 horas. Si son positivos, un profesional de la salud responderá una llamada. Estas pruebas, generalmente un complemento de la PCR, también se utilizan para evaluar el estado inmunológico de la población.

Estas nuevas pruebas ponen de manifiesto una vez más la división territorial que existe en el contexto del afrontamiento de la pandemia: si algunas autonomías ya las están utilizando en hospitales, centros de salud, escuelas e incluso durante el cribado masivo, otras han decidido parar.

La apuesta por el uso masivo del test de antígeno frente a la PCR

Pero la más común y confiable hasta la fecha es la famosa PCR, a la que recientemente se han agregado pruebas antigénicas. Y aunque ha habido dudas, un nuevo estudio determina que ambos son igualmente fiables e incluso prefieren el segundo.

Se creía que su sensibilidad y especificidad eran mucho más bajas que la PCR. Un estudio de la Fundación para la Lucha contra el Sida y las Enfermedades Infecciosas en colaboración con el Hospital Alemán Trias i Pujol de Badalona (Barcelona) determinó que esta creencia era falsa.

La sensibilidad de esta prueba diagnóstica tiene una sensibilidad del 91,7% y una especificidad del 98,9%. La investigación, realizada por el científico infeccioso Oriol Mitjà, compara los resultados de las dos pruebas en 1.406 muestras de casos sospechosos de Covid-19.

En el caso de los test de antígenos covid 19, este sistema identificó el coronavirus en 872 de 951 con resultado de PCR positivo y lo rechazó en 450 de 455 con resultado de PCR negativo.

Mitja confía en el uso masivo de pruebas antigénicas.

El estudio partió de la premisa de que la técnica de PCR es tan sensible que detecta positivos no contagiosos, lo que puede no ser de utilidad. Sin embargo, muestra que la prueba de antígeno es lo preciso para detectar quién podría infectar y quién no.

Por ello, este equipo de científicos se ha embarcado en el uso masivo de las pruebas de antígenos porque presenta menos problemas que la PCR, que requiere un laboratorio, más tiempo para conocer los resultados y un mayor costo económico.

Los resultados de esta investigación coinciden con la hipótesis de la sensibilidad del Rethinking Covid-19 – A Containment Strategy publicado en el New England Journal of Medicine en octubre. En él se realizó un análisis de validez de las pruebas rápidas como estrategia clave para frenar la propagación del coronavirus y controlar la pandemia.

Como conclusión, el avance de la pandemia está obligando a los científicos a desarrollar cada vez más y mejores pruebas para diagnosticar el coronavirus.

Hay quienes dan resultados en solo cinco minutos, quienes pueden decirte a través de una aplicación móvil si eres positivo, e incluso quienes detectan si tienes el virus por el sonido de tu tos, pero la mayoría de estas posibles formas de detección están aún en desarrollo.