Se llama «De Markies”, que significa El Toldo. Fue realizada por el diseñador y fabricante de lonas holandés Eduard Bohtlingk en 1985. Unos toldos de vinilo y un mobiliario plegable permiten que esta mini casa rodante se expanda y triplique sus dimensiones iniciales.

En el creciente fenómeno de las minicasas, las llamadas tiny houses de apenas 25 metros cuadrados, uno de los modelos más exitosos es una casa rodante capaz de multiplicar su espacio habitable en un santiamén.

Se trata de un diseño del año 1985 que recibe el nombre de De Markies -un nombre que se traduce como El Toldo levadizo con brazo-, fruto del ingenio del diseñador holandés Eduard Bohtlingk.

Fue concebida como vivienda móvil por el estudio holandés Bohtlingk Architectur para presentarla en un concurso “Temporary Living” en el que resultó ganadora en el rubro vacaciones y tiempo libre. Fue premiada, además, con el premio del público en el Rotterdam Design en 1996.

La versatilidad de esta pequeña casa rodante es increíble y en pocos metros permite disfrutar de varios ambientes con capacidad para cuatro personas.EL TOLDO. Una casa rodante con un diseño clásico y atemporal, llena de sorpresas.

El nombre El Toldo no es fruto del azar, ya que a partir de la mutabilidad de sus toldos con brazos extensibles de vinilo, la casa rodante, que mide 2 metros por 4,50 metros, puede transformarse completamente y triplicar su espacio gracias a una forma parecida a la de un acordeón o un abanico. Uno es un vinilo transparente, ideal para orientar hacia un entorno natural, y el otro se convierte en dormitorio y no permite el paso de la luz.

Es un diseño conceptual realmente ingenioso que permite contar con una cocina, cuarto de baño, sala de estar y dormitorio para cuatro personas, todo con mobiliario plegable.

Plantea un estilo contemporáneo que aporta soluciones para aprovechar el espacio sin perder la elegancia y la comodidad, recomendable para aquellos que siempre quisieron emprender un viaje de aventura pero no se atrevían por temor a las molestias que pudieran surgir con una diminuta vivienda móvil.

En Estados Unidos y Europa cada vez más gente elige vivir en una minicasa. Es furor la «tinymanía», la movida de construir casas diminutas con costos reducidos, ahorro energético y la posibilidad de transportarla. En Argentina hay varios grupos en Facebook que se suman a esta tendencia arquitectónica y social.